
Necesitar dinero en un momento determinado no significa necesariamente tener que vender aquellos objetos que tienen valor para ti. Si dispones de joyas, estas pueden convertirse en una forma de obtener liquidez utilizándolas como garantía de un crédito, manteniendo la posibilidad de recuperarlas posteriormente. Esta alternativa puede resultar especialmente interesante cuando se trata de piezas que tienen un valor sentimental o que simplemente no quieres vender de manera definitiva.
Cómo funciona un crédito utilizando tus joyas como garantía
Un crédito con garantía de joyas permite conseguir una cantidad de dinero utilizando una pieza de valor como respaldo de la operación. La diferencia fundamental frente a vender una joya es que no estás transmitiendo definitivamente su propiedad para obtener dinero por ella, sino que la depositas temporalmente como garantía del crédito que recibes.
Esto significa que la joya queda custodiada mientras la financiación permanece vigente. Cuando se devuelve el dinero prestado y se satisfacen los intereses y gastos correspondientes establecidos en el contrato, la persona recupera la pieza que había dejado como garantía. Por ello, puede ser una alternativa a valorar cuando se necesita liquidez pero se desea conservar un anillo, una pulsera, un reloj u otra pieza.
El importe que puede obtenerse está relacionado principalmente con la valoración de los bienes aportados. A diferencia de otros modelos de financiación en los que tienen especial relevancia los ingresos, el historial financiero o la capacidad de endeudamiento, en un crédito prendario la propia joya desempeña un papel esencial como garantía de la operación.
Precisamente por esta razón es importante entender el empeño como una operación temporal y no como una venta. Si se cumplen las condiciones acordadas y se cancela el crédito de la forma establecida, la finalidad es obtener financiación durante un periodo determinado para después recuperar las piezas depositadas.
Qué joyas puedes utilizar para conseguir un crédito y cómo se valoran
No todas las joyas tienen el mismo valor ni permiten obtener la misma cantidad de dinero. El material, el peso, la pureza de los metales preciosos, las piedras que incorporan, su calidad y determinadas características de la pieza pueden influir considerablemente en una tasación. Por este motivo, dos joyas que aparentemente tienen un tamaño parecido pueden recibir valoraciones muy diferentes.
El oro es uno de los materiales más habituales en este tipo de operaciones. Su pureza y peso son elementos esenciales para conocer su valor, pero también pueden valorarse piezas fabricadas con otros metales preciosos. Cuando existen diamantes u otras piedras de valor, entran en juego características adicionales que requieren conocimientos especializados para efectuar una tasación adecuada.
En el caso de los diamantes, por ejemplo, aspectos como el peso, la talla, el color o la pureza ayudan a determinar su valoración. Los relojes y determinadas piezas de joyería también pueden presentar particularidades propias que hacen conveniente que sean examinados por profesionales especializados.
La tasación es, por tanto, uno de los momentos más importantes del proceso. El valor obtenido sirve como referencia para determinar cuánto dinero puede ofrecerse mediante el crédito, por lo que conviene acudir a profesionales que expliquen con transparencia la valoración y las condiciones de la operación antes de formalizarla.
CrediMonte: consigue un crédito dejando tus joyas como garantía
Una alternativa para utilizar las joyas de esta manera es CrediMonte, el Monte de Piedad de Fundación Bancaja. Su funcionamiento parte de una idea sencilla: el cliente lleva sus joyas a una de sus oficinas, estas son valoradas y, si acepta las condiciones propuestas, puede recibir el importe del crédito mientras las piezas quedan depositadas como garantía.
Uno de los elementos que diferencia este sistema de otras fórmulas de financiación es precisamente la garantía utilizada. Según podemos leer en la web oficial Credimonte.es, no es necesario presentar una nómina ni aportar un aval personal, ya que la garantía del préstamo son las propias joyas. Para acceder al servicio se exige ser una persona física mayor de edad y residente en España, acreditando la identidad mediante DNI o NIE.
Las joyas se valoran presencialmente en la oficina y delante del cliente por profesionales titulados. Una vez realizada la tasación y aceptadas las condiciones, la formalización del crédito puede efectuarse durante esa misma visita. En Credimonte.es podemos leer que, si se acepta la operación, el dinero se entrega el mismo día, lo que convierte las joyas en una vía para conseguir liquidez sin tener que venderlas definitivamente.
Lo importante para quien quiere conservar sus piezas es comprender qué sucede después. Las joyas permanecen custodiadas durante el préstamo y pueden recuperarse cuando se cancela el crédito y se abonan los importes asociados a la operación. De esta manera, utilizar una joya como garantía no supone desprenderse necesariamente de ella.
Así funciona el crédito con joyas de CrediMonte paso a paso
El proceso comienza llevando las joyas a una oficina de CrediMonte. Allí, el equipo especializado procede a examinarlas y valorarlas delante del cliente. La entidad señala que la tasación es realizada por gemólogos titulados y utilizando instrumental especializado, de manera que la propuesta de financiación se establece a partir del valor de las piezas aportadas.
Una vez determinado ese valor, el cliente conoce el importe que puede obtener y las condiciones económicas de la operación. Si decide aceptarlas, se formaliza el crédito y recibe el dinero, mientras que las joyas pasan a quedar custodiadas por CrediMonte como garantía. La entidad explica que durante este periodo utiliza medidas de seguridad como vigilancia, sistemas de alarma y cajas fuertes para la conservación de las piezas.
El préstamo se formaliza inicialmente con una duración de un año. Sin embargo, esto no significa que haya que esperar doce meses para recuperar las joyas. CrediMonte permite cancelar el crédito en cualquier momento y señala que la cancelación anticipada no conlleva un coste de cancelación, aunque el cliente debe satisfacer los intereses y gastos generados hasta ese momento.
En cuanto a las condiciones económicas publicadas actualmente por la entidad, en la web oficial Credimonte.es indican que sus operaciones están sujetas a un tipo de interés fijo anual situado entre el 6,5 % y el 8,5 %, dependiendo del importe, además de las correspondientes comisiones de tasación y custodia. La propia entidad recomienda consultar las condiciones concretas de cada operación, cuya información sobre gastos y comisiones se encuentra disponible en sus oficinas.
Por tanto, la clave para conservar la pieza es sencilla: mientras se respeten las condiciones contratadas y se cancele adecuadamente el crédito, la joya puede regresar a manos de su propietario. No se trata de venderla para conseguir dinero, sino de utilizar temporalmente su valor para respaldar la financiación.
CrediMonte te permite conseguir liquidez sin vender tus joyas
Hay joyas cuyo valor resulta difícil de reducir únicamente a una cifra. Un anillo heredado, una pieza recibida en una ocasión especial o un reloj vinculado a determinados recuerdos puede tener un componente sentimental que hace que su venta definitiva no sea una opción deseable. Utilizar estas piezas como garantía permite acceder a dinero manteniendo la posibilidad de recuperarlas posteriormente.
Ese es precisamente el planteamiento del servicio de CrediMonte. Las joyas quedan bajo custodia mientras el préstamo permanece activo y vuelven a su propietario cuando se cancela la financiación conforme a las condiciones pactadas. La entidad afirma que el 97 % de sus clientes recupera sus joyas, un dato que refleja el carácter temporal que puede tener este tipo de operación cuando el crédito se gestiona correctamente.
Además, CrediMonte desarrolla esta actividad como Monte de Piedad de Fundación Bancaja. Según explica en su propia web, los ingresos generados por este servicio de inclusión financiera se destinan a la labor social y cultural desarrollada por Fundación Bancaja.
Otro aspecto especialmente importante para quien no quiere perder sus joyas es la flexibilidad para cancelar el préstamo. CrediMonte señala que la operación puede cancelarse en cualquier momento, sin necesidad de esperar a que llegue el vencimiento anual. Al cancelar y satisfacer el préstamo, los intereses y los gastos correspondientes generados hasta ese momento, el cliente puede recuperar las piezas que había aportado como garantía.
Por ello, si el objetivo es obtener dinero sin desprenderse definitivamente de una joya, este sistema permite separar dos decisiones que en una compraventa serían inseparables: conseguir liquidez ahora y seguir teniendo la posibilidad de conservar la joya a largo plazo.
Qué debes tener en cuenta para conservar tus joyas durante el crédito
Para asegurarte de recuperar las piezas, es fundamental prestar atención a las condiciones y al vencimiento de la operación. En CrediMonte, el crédito tiene inicialmente una duración de un año, aunque el cliente puede cancelarlo anticipadamente. Mientras el préstamo permanece activo, las joyas continúan custodiadas como garantía.
Si se aproxima el vencimiento y en ese momento no puedes cancelar el préstamo, la entidad contempla la posibilidad de renovarlo. CrediMonte permite realizar renovaciones sucesivas, aunque cada renovación se considera una nueva operación. Esto significa que se efectúa otra valoración de las joyas y se constituye un nuevo préstamo, cuyo importe puede ser distinto al anterior debido, entre otros factores, a las variaciones en la cotización del oro, los brillantes u otros materiales.
La renovación requiere atender los intereses acumulados y los costes asociados indicados por la entidad. Por este motivo, aunque exista esta posibilidad, conviene conocer desde el principio qué cantidades habrá que satisfacer y cuál es la fecha de vencimiento. Mantener el control sobre estos elementos ayuda a tomar las decisiones necesarias antes de que finalicen los plazos previstos.
CrediMonte también explica que no es necesario realizar pagos durante la vigencia ordinaria del préstamo hasta que llega el momento de renovarlo o cancelarlo. Aun así, conocer los intereses, los gastos de tasación y custodia y las condiciones de recuperación antes de firmar resulta esencial para saber con precisión qué habrá que abonar cuando se quiera rescatar la joya.
En definitiva, utilizar una joya como garantía no implica perderla si se gestiona correctamente la operación. Cancelar el crédito dentro de las condiciones acordadas o utilizar las opciones de renovación disponibles cuando corresponda permite mantener la posibilidad de recuperar las piezas.
Cómo recuperar tus joyas y qué ocurre si no cancelas el crédito
Recuperar las joyas en CrediMonte pasa por cancelar el préstamo y abonar los intereses y gastos generados. La entidad permite hacerlo en cualquier momento desde la formalización de la operación, por lo que el cliente no está obligado a mantener el crédito durante todo el año. Una vez efectuada correctamente la cancelación, puede recuperar las piezas que se encontraban depositadas como garantía.
Si llega el vencimiento anual y no es posible devolver el préstamo en ese momento, existe la alternativa de solicitar una renovación. De esta manera, las joyas siguen custodiadas como garantía de la nueva operación. CrediMonte permite sucesivas renovaciones, siempre de acuerdo con las condiciones vigentes y después de realizar una nueva valoración de las piezas.
Es precisamente aquí donde resulta importante matizar la idea de conseguir un crédito sin perder las joyas. Si cancelas adecuadamente el préstamo, recuperas las piezas. Si lo renuevas conforme a las condiciones establecidas, continúan custodiadas como garantía. El riesgo de que sean destinadas a subasta aparece cuando vence el préstamo y no se realiza ninguna de estas actuaciones.
Según la información actualmente publicada por CrediMonte, después del vencimiento el cliente dispone de un plazo de 35 días para cancelar o renovar el préstamo. Si transcurre ese periodo sin realizar ningún trámite, las joyas depositadas en garantía pueden salir a subasta pública, después de que la entidad haya avisado al cliente. CrediMonte indica además que el titular puede cancelar o renovar las joyas hasta las 24 horas del día anterior al comienzo de la subasta.
Si finalmente las piezas se subastan, del importe obtenido se descuentan el préstamo pendiente, los intereses y los gastos correspondientes. En caso de existir una cantidad sobrante después de esas deducciones, el remanente queda a disposición del cliente.
Por eso, si tienes joyas y necesitas financiación, utilizarlas como garantía puede permitirte obtener liquidez sin optar directamente por venderlas. La clave para no perderlas está en conocer las condiciones, controlar los plazos y cancelar o renovar correctamente el crédito. De esta manera, una pieza que hoy te ayuda a conseguir el dinero que necesitas puede volver contigo una vez finalizada la operación.








































































